El Mercurio: Matthei plantea bajar tributo corporativo a nivel similar al fijado por Lagos

Medida tendría un costo de 1,3% del PIB. Expertos llaman a compensar su impacto fiscal con ajuste del gasto y ampliación de la base de impuestos a las rentas personales.

Leer nota en El Mercurio.

Una propuesta más ambiciosa que la considerada en los planes del Gobierno en materia de impuesto corporativo planteó ayer la candidata presidencial de la UDI y RN, Evelyn Matthei.

Durante su exposición en el seminario “La ruta para el crecimiento”, organizado por Banco de Chile y Banchile Inversiones, Matthei propuso reducir en un plazo de 10 años el gravamen de Primera Categoría, desde el nivel actual de 27% a 18%. En tanto, el Ejecutivo en su reforma de impuesto a la renta apunta a recortar el tributo que rige para las grandes empresas a un nivel cercano a 25%.

El descenso de la tasa a 18% implicaría llevar el tributo a las empresas a un nivel similar al que se fijó en los años 2000, durante el gobierno de Ricardo Lagos, cuando la carga subió de manera gradual de 15% a 17%.

Si bien la candidata en su discurso no precisó cómo se compensaría la menor recaudación fiscal por el recorte, distintos estudios, como uno realizado por Bci, han concluido que una rebaja del tributo aumentaría la inversión y elevaría el crecimiento económico de mediano plazo, lo que elevaría el nivel del PIB y permitiría compensar parcialmente el impacto en las finanzas públicas.

Los expertos apoyaron la propuesta de la abanderada de los principales partidos de Chile Vamos, pero advierten que se requerirían compensaciones adicionales, como ajustes en el gasto público y una ampliación de la base de contribuyentes que pagan el impuesto a las rentas personales del trabajo y el global complementario.

Los ejes de la propuesta

Matthei para fundamentar su propuesta puso como ejemplo el caso de Irlanda, país que tiene una tasa corporativa de 12,5%. “La instauración de una tasa de impuestos corporativos del 12,5% catapultó la economía de esa nación. La instauración de un 27% en Chile, más que el doble de Irlanda, nos ha condenado a un crecimiento en torno al 2%, que no genera los empleos que se requieren, ni la recaudación necesaria para acometer los problemas sociales que enfrentamos”, dijo.

En esa línea, la candidata sinceró que llegar a un tipo de 18%, en un horizonte de unos 10 años, “requerirá de un complejo diseño de rebajas sujetas a metas de crecimiento, de eficiencia en el gasto y en la recaudación y, por cierto, de un Congreso que nos acompañe”.

Crecimiento y compensaciones

La idea de Matthei, según los expertos, tendría un positivo impacto económico. “En la medida en que bajamos los impuestos la recaudación a posteriori pudiera ser superior porque va a crecer el país, va a aumentar el IVA, va a aumentar la renta, el impuesto de timbres y estampillas, va a subir el impuesto de segunda categoría porque va a haber más trabajadores”, explica Javier Jaque, socio líder de CCL Auditores Consultores.

El presidente de la comisión tributaria del Colegio de Contadores, Juan Alberto Pizarro, si bien respalda la idea, advirtió sobre la necesidad de las compensaciones. “La medida implica una menor recaudación fiscal de cerca 1,3% del PIB, que se logra financiar en parte con 0,2% del PIB de recaudación por un punto de mayor crecimiento, requiriendo por tanto otras fuentes de financiamiento, como eficiencia en el gasto, ajuste fiscal y ampliar la base de impuestos personales”, planteó.

En la misma línea, Hugo Hurtado, socio líder de Tax & Legal en Deloitte, apunta a la ampliación de la base tributaria. “Hoy en Chile alrededor del 80% de la población no paga impuesto a la renta por estar bajo los tramos, por lo que es algo que se podría considerar de forma gradual como medida compensatoria”, dice. Hurtado añade que la eventual pérdida de recaudación por la rebaja también “podría mitigarse parcialmente con la revisión de los programas fiscales mal evaluados y con espacios de eficiencia en el gasto del Estado”.

Por su parte, la Sofofa valoró “la existencia de un consenso crecientemente transversal sobre la materia, discusión que consideramos impostergable y que requerirá de acuerdos”.

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